Seguidores

viernes, 13 de marzo de 2020

Era el cuento de la vida (13.03.2020)

Era el cuento de la vida (13.03.2020)
La vida tiene muchos cuentos, se supone que es puro cuento la vida. Ésta, dice que hace, de palabra no de obra al contar. Así transcurre su tiempo, de nuevo lo hace la vida. Vayan ustedes creyendo señores que, la vida es puro cuento o cuento sin sabores ni autores.

Los días transcurren sin rumbo, hacía un destino mediático e incierto, donde los políticos huyendo, de esa ventura falaz, se meten en un azar de un difícil pasar.

Por ello, el cuento comenzó ya hace bastante tiempo, por lo que, se estuvo narrando solito, con un principal actor, usted, señor del montón o usted, señor, que está solito y sin voz.

De ahí, que todos quieran saber, si el tener cuento es de usted o siendo todo un tanto irreal, no pasa nada de verdad, que sólo se oye una canción, que se repite mucho en la vida, da marrón de color, como lo hace este cuento que nunca se narró ni escribió.

Las letras dicen así, el cuento tenía una vida, de la que yo formo parte, teniendo que trabajar, la vida sin rechistar, le echo un cuento bastante, de ser tan y tan constante. En cuento, se quedó al final, que a todos se le narraba quedando como verdad, aunque no así para el ignorante. Éste dudaba y dudaba, dudaba más cada día, era tanta su duda, que apenas vivía. Todos a él le gritaban, que espabilará algún día, más él al no comprender, además, la palabra no entendía. Él erre que erre decía, los demás, zas-cas que zas-cas le daban. Aquí se puede ya ver, muchos daban y uno sólo recibía.

En fin, esta no es la historia, tampoco es un cuento acabado, sólo es un esbozo de uno que presumía. Pero de pronto caí en la cuenta, vaya memoria la mía. Hoy no es ayer, ayer era cuando uno, en este caso yo, escribía.

Hoy sólo recuerdo al zagal, las hostias que recibía, el pobre sin saber, le llovía a doquier. Si eso fuera dinero, entonces todos quisieran ser él, pues en este caso señores, todos dan o suelta, y uno recibe y aumenta.

Aquí acaba el asunto, no ser por sincero, me apunto, sólo por recordar, vaya mierda y disgusto, que todavía tiene el chaval de cobrar sin ningún disgusto.

Esta es la historia del cuento, que pudo o es real, y que, funcionaba de una manera verbal, se supone que para no hacer y ser una vida la que llevaba aquel humilde zagal.

Bueno, querido señores, no es por presumir en primicia, como dicen en noticia, pero el que sabe ya no dice, el que no sabe predice, en eso que digo yo, que el que venga mañana, a esta mi función, tendrá que pagar la entrada para ver subir el telón.

Y aquí acabamos el cuento, que no era tal, pero por aquello de finalizar, se queda así nada más
bayekas

No hay comentarios:

Publicar un comentario