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viernes, 20 de marzo de 2020

De verdad, es alucinante (20.03.2020)

De verdad, es alucinante (20.03.2020) 
No pensaba escribir, pero estoy indignado del trato que se le está dispensando a los vigilantes con esto del Coronavirus. Son los primeros en dar la cara y, los últimos en reconocerles sus gestos de generosidad, humanidad, social y profesional.

Llevamos 18.074 de infectados por el virus, 832 fallecidos (a fecha de ayer), hoy posiblemente estos datos se hayan superado, la mayoría de la población española confinada en sus casas sin salir, con unas mínimas excepciones.

A todo esto, un número sin determinar —pero importante— de vigilantes afectados por el Coronavirus, entre ellos varios fallecidos.

Las empresas de Seguridad Privada, desde el principio, se niegan una y otra vez, a facilitar los medios materiales de protección para que los vigilantes de seguridad tengan un mínimo de protección ante esta pandemia.

Desde distintas redes sociales se está denunciando el desamparo de los trabajadores ante este virus, y en particular, los vigilantes de seguridad.

Se ha hecho eco la prensa impresa de la lamentable situación que se encuentran los vigilantes, en muchos casos están en primera línea, y no se les facilitan, como hemos dicho hasta la saciedad, mascarillas y guantes de látex, algo tan primario, tan barato, pero tan necesario, hablando como principal medida de prevención contra el Coronavirus.

En la mayoría de los casos, los vigilantes tienen que ir a pecho descubierto, por carecer de estos materiales. Recordemos que los vigilantes prestan servicios en los hospitales, aeropuertos, Renfe, ADIF, estaciones de autobuses interurbanos y de largo recorrido, red de Metro, Tranvías, cualquier medio de transporte que agrupen infinidad de personas, además de hoteles, empresas diversas, etc.,

Nos reiteramos, no se les hace entrega por parte de sus empresas de ningún material de protección y contención contra el virus.

Los sindicatos representativos y presentes en este sector, los sindicalistas, los comités de empresas y salud laboral, callados, mudos, sordos y ciegos. No veían nada, no oían nada, no hablaban nada, no sabían nada, hasta hoy día 19 de marzo de 2020, a pesar de todo lo dicho e informado.

Hoy salen a la palestra para pedir, no exigir, que se les dote a todos los vigilantes de estos medios de protección porque lo dice la ley.

¿Y antes no?

¿Dónde estaban, pues?

¿En qué planeta viven?

Que esto no es la guerra de las galaxias, esto es una realidad que están enfermando y falleciendo personas; y egoístamente, nos referimos a los vigilantes, que tienen que estar en sus puestos sí o sí, por cojones.

Es la hora y el día, aunque muy tarde, para que hagan algo por sus representados (todos sin exclusión), de una vez por todas.

Y que se dejen de jugar a la gallinita ciega, sorda y muda. Qué cuándo es tiempo de elecciones sindicales son capaces de recorrerse todos los servicios, ahora no lo son ni para denunciar la situación tan abandona en la que se encuentran los vigilantes.

De verdad, esto es alucinante.
bayekas

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