No
pensaba escribir, pero estoy indignado del trato que se le está dispensando a
los vigilantes con esto del Coronavirus. Son los primeros en dar la cara y, los
últimos en reconocerles sus gestos de generosidad, humanidad, social y
profesional.
Llevamos
18.074 de infectados por el virus, 832 fallecidos (a fecha de ayer), hoy
posiblemente estos datos se hayan superado, la mayoría de la población española
confinada en sus casas sin salir, con unas mínimas excepciones.
A
todo esto, un número sin determinar —pero importante— de vigilantes afectados
por el Coronavirus, entre ellos varios fallecidos.
Las
empresas de Seguridad Privada, desde el principio, se niegan una y otra vez, a
facilitar los medios materiales de protección para que los vigilantes de
seguridad tengan un mínimo de protección ante esta pandemia.
Desde
distintas redes sociales se está denunciando el desamparo de los trabajadores
ante este virus, y en particular, los vigilantes de seguridad.
Se
ha hecho eco la prensa impresa de la lamentable situación que se encuentran los
vigilantes, en muchos casos están en primera línea, y no se les facilitan, como
hemos dicho hasta la saciedad, mascarillas y guantes de látex, algo tan
primario, tan barato, pero tan necesario, hablando como principal medida de
prevención contra el Coronavirus.
En
la mayoría de los casos, los vigilantes tienen que ir a pecho descubierto, por
carecer de estos materiales. Recordemos que los vigilantes prestan servicios en
los hospitales, aeropuertos, Renfe, ADIF, estaciones de autobuses interurbanos
y de largo recorrido, red de Metro, Tranvías, cualquier medio de transporte que
agrupen infinidad de personas, además de hoteles, empresas diversas, etc.,
Nos
reiteramos, no se les hace entrega por parte de sus empresas de ningún material
de protección y contención contra el virus.
Los
sindicatos representativos y presentes en este sector, los sindicalistas, los
comités de empresas y salud laboral, callados, mudos, sordos y ciegos. No veían
nada, no oían nada, no hablaban nada, no sabían nada, hasta hoy día 19 de marzo
de 2020, a pesar de todo lo dicho e informado.
Hoy
salen a la palestra para pedir, no exigir, que se les dote a todos los
vigilantes de estos medios de protección porque lo dice la ley.
¿Y
antes no?
¿Dónde
estaban, pues?
¿En
qué planeta viven?
Que
esto no es la guerra de las galaxias, esto es una realidad que están enfermando
y falleciendo personas; y egoístamente, nos referimos a los vigilantes, que
tienen que estar en sus puestos sí o sí, por cojones.
Es
la hora y el día, aunque muy tarde, para que hagan algo por sus representados
(todos sin exclusión), de una vez por todas.
Y
que se dejen de jugar a la gallinita ciega, sorda y muda. Qué cuándo es tiempo
de elecciones sindicales son capaces de recorrerse todos los servicios, ahora
no lo son ni para denunciar la situación tan abandona en la que se encuentran
los vigilantes.
De
verdad, esto es alucinante.
bayekas

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