Hoy
me echado al camino (21.03.2020)
Tanto
hablar de ir y quedarme quieto. Tanto decir y quedarme mudo. Tanto decirte que
te escucho y quedarme sordo. Tanto decirte lo bien que hueles y no percibir.
Este
ha sido siempre mi destino, decir lo contrario de lo que hago. He cerrado ese
kiosco en mi vida, para poder abrir el que verdaderamente deseo y me gusta.
No
me importa el tiempo que me lleve, mientras lo realice, tardaré más o menos,
pero seré yo mismo, seré el que quiero ser.
Hoy
soy el fiel reflejo de un fracaso, que yo mismo me he elaborado, la única
manera de cambiar eso, es rompiendo el molde que me he forjado en mi pasada vida,
y ser el que verdaderamente deseo, quiero ser.
Me
llevará mucho tiempo, puede que incluso toda la vida, pero seré yo, aunque este
incompleto, no acabado, seré yo, no aquél que era, un fiel reflejo de una copia
de otro, creía que con ello triunfaría, no merece la pena ser un espejo de
otro, el precio que se paga es la nulidad de tu ser, de tu persona, de ser tú
mismo.
Hoy
por fin, he procedido cambiar; lo que no captó de mí, es aquello que me gusta y
quiero ser en el tiempo de la poca vida que me queda.
No,
de verdad que no es tarde, cuando te das cuenta y rectificas, sería muy tarde
si dándote cuenta de ello continuas con ese engaño de no ser tú.
En
verdad es mejor ser un poco de ti, que un todo de otro, ya que con ello tú no
eres nada ni nadie, no piensas por ti mismo, no ejecutas lo que tú quieres, tu
forma de ser y obrar es diferente a como estás actuando cuando eres ese espejo
en el que tú no te ves reflejado.
Es
por eso que, atrás dejo la frustración de ser algo indeseado, por mirarme reflejando
en algún sitio y verme a mí mismo. Al verme como se está produciendo esa transformación
de mi ser por dentro, me llena de alegría y estoy con más sosiego.
Hoy
me puedo presentar ante ti, no como fui, quiero ser la vida que me queda.
bayekas

No hay comentarios:
Publicar un comentario