Debido
al creciente uso de la tecnología en nuestras vidas, muchos
estafadores tratan de acceder a nuestros datos personales con métodos más avanzados
estafadores tratan de acceder a nuestros datos personales con métodos más avanzados
L.
Bustamante Última actualización:10-02-2020
Vivimos
pegados a un teléfono móvil. Esto es así desde hace más de una década, cuando
los “smartphones” comenzaron a ser un miembro más de nuestras vidas. Está claro
que la aparición de estos aparatos ha supuesto una revolución en nuestro día a
día. Son innumerables las ventajas que ofrecen, pero no todo lo que les rodea es
bueno. De hecho, el continuo avance tecnológico en la telefonía móvil ha
propiciado la aparición de nuevos métodos de estafa y engaño, que pueden
saquear tu cuenta de ahorros o acceder a todos tus datos personales con solo
una llamada.
Tanto
es así, que el año pasado casi la mitad de las llamadas realizadas fueron
hechas por estafadores, y se prevé que para el 2020 este porcentaje aumente.
Por ello es importante saber cuáles son los principales modos en el que podemos
ser engañados por teléfono y como evitarlo.
1-
La más común: llamadas del banco
Uno
de los engaños más comunes se producen cuando recibimos la llamada de una
persona que se hace pasar por personal de nuestro banco. Realmente, son
estafadores preparados, ya que en muchas ocasiones son capaces de decirte el
número de tarjeta y la fecha de vencimiento, para hacerte creer que realmente
son personal bancario. En la llamada, suelen alegar que hay problemas con tu
tarjeta y que para arreglarlos es necesario que les proporciones tus datos,
incluido el código PIN. Si obtienen ese número, los estafadores podrán acceder
a tu cuenta bancaria.
Para
evitarlo, las autoridades, al igual que las entidades bancarias, ya han
informado en varias ocasiones que nunca se debe compartir dicha información con
nadie. Los bancos nunca solicitarán el código PIN y, mucho menos, por teléfono.
2-
Ojo con cargar el móvil en un sitio público
Al
igual que no usarías un cepillo de dientes de otra persona, tampoco es
recomendable cargar el teléfono en un sitio público, tal como una cafetería, un
centro comercial o, incluso, el autobús. El motivo es que los estafadores a
menudo modifican los puertos USB de carga y los usan para introducir virus o
malware en nuestro dispositivo que puede darles información confidencial guardado
en el teléfono.
La
solución es evidente: tratar de evitar a toda costa utilizar estos puestos de
recargas. Hay opciones alternativas para cargar el smartphone como usar
baterías externas o llevar tu propio cable USB que se pueda enchufar a una toma
de corriente estándar.
3-
Atentos a los robos de número de teléfono
Los
que lo hacen llaman a nuestro proveedor de telefonía móvil y se hacen pasar por
nosotros aportando información clave. Luego transfieren el número de teléfono
de la víctima al estafador. De esta forma, cuando decidas hacer una llamada te
saltará una advertencia de que tu SIM se ha desactivado. El problema reside, no
solo en que tu número de teléfono ha sido eliminado, más bien transferido, sino
que normalmente los números de teléfono suelen ser empleados como clave de
seguridad en el acceso a diversas aplicaciones.
De
nuevo, la solución es emplear tiempo en responder a las preguntas y respuestas
de seguridad. Información a la que sea difícil que acceda el estafador.
4-
Mensajes de amigos o familiares, que no lo son
Se
trata de una forma sencilla de engaño y cada vez más común. Nos envían un
mensaje de texto y forzándonos a responder con otro mensaje u otra llamada, nos
cobran una tarifa bastante elevada y que aumenta por cada segundo de
conversación. Otra forma es que traten de engañarnos enviándonos un mensaje de
texto, supuestamente enviado por nuestro banco. En el mensaje, nos indicaran
que accedamos a una web o llamemos a un número. Una vez accedamos se harán con
nuestra información personal y de nuestra cuenta.
Para
evitar esto, hay que tener cuidado con los mensajes a los que respondemos y
asegurarnos de quien nos envía.
5-
La llamada de soporte al cliente
De
forma parecida al caso anterior, recibiremos una llamada de un soporte de ayuda
al usuario de compañías tecnológicas, que nos informaran sobre el estado de
nuestros aparatos informáticos. Obviamente, según ellos tenemos un virus que
hay que solucionar de inmediato. Para ello, nos pedirán que descarguemos un
software para compartir nuestro ordenador con ellos, todo planeado, claro.
Mientras nosotros creemos ver todo en directo desde la pantalla de nuestro
dispositivo, los estafadores descargan “a escondidas” información personal en
segundo plano.
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