“No
se oyó ni un tambor,
ni
la salva de adiós escuchamos,
cuando
el cuerpo del héroe y su honor
en
la tumba en silencio enterramos”(3).
La
masa de hombres sirve pues al Estado, no como hombres sino como máquinas, con
sus cuerpos. Son el ejército erguido, la milicia, los carceleros, los
alguaciles, posse comitatus,(4)
Otros
– como la mayoría de los legisladores, los políticos, abogados, clérigos y
oficinistas – sirven al Estado con la cabeza, y como rara vez hacen
distinciones morales, están dispuestos, sin proponérselo, a ponerle una vela a
Dios y otra al Diablo. Unos pocos, como héroes, patriotas, mártires,
reformadores en el gran sentido, y hombres – sirven al Estado a conciencia, y
en general le oponen resistencia. Casi siempre son tratados como enemigos. El
hombre sabio será útil sólo como hombre, y no aceptará ser “arcilla” o “abrir
un hueco para escapar del viento”(5),
sino que dejará ese oficio a sus cenizas.
“Soy
nacido muy alto para ser convertido en propiedad,
para
ser segundo en el control
o
útil servidor e instrumento
de
ningún Estado soberano del mundo”(6).
(3)Charles
Wolfe (1791-1823) El entierro del Señor
John Morre en Corunna.
(4)Grupo
armado para mantener la ley, grupo armado del sheriff.
(5)de
Hamlet, Shakespeare (1564-1616).
(6)de
King John, Shakespeare.

No hay comentarios:
Publicar un comentario