La
palabra gilipollas es uno de los insultos más habituales en el idioma
español. Pero, ¿cuál es su origen etimológico? ¿De dónde proviene?
español. Pero, ¿cuál es su origen etimológico? ¿De dónde proviene?
Han
querido atribuir el origen del término gilipollas a personajes históricos como
Baltasar Gil Imón de la Mota, fiscal que durante el reinado de Felipe III
intentaba sin éxito colocar a sus hijas, y los cortesanos se burlaban de él
diciendo: "por ahí van don Gil y sus pollas".
Es
importante tener en cuenta que en el siglo XVII era frecuente referirse con el
término pollas o polluelas a las chicas jóvenes.
Por
este motivo, los que defienden este origen creen que la frase podría haberse
popularizado entonces hasta convertirse en el recurrente insulto que es hoy en
día.
Sin
embargo, los expertos no dan credibilidad a esta leyenda y coinciden en darle
un origen en argot popular de origen gitano.
Concretamente,
el filólogo Joan Coromines coincide con la RAE a la hora de atribuir el origen
de gilipollas a una palabra caló: "Gilí, 'tonto, memo', del gitano español
jili, 'inocente, cándido', derivado de jil 'fresco', jilar 'enfriar'".
De
ahí derivarían términos como gilipollas, y eufemismos para evitar la palabra
malsonante como 'gilipuertas'.
Polla,
que procede del latín 'pullus' (cría de cualquier animal), es una extendida
metáfora del pene.
La
combinación de ambos términos es similar a la que se produce en otras
expresiones groseras para definir a alguien como corto de entendederas, como
'tonto del culo', o que no piensa precisamente con su cerebro sino con otro
órgano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario