Los
nombres de dioses asimilados se conocen a través de una liturgia romana
llamada lecisternio, en la que se ofrecía un banquete a las estatuas de las vinidades que estaban expuestas.
llamada lecisternio, en la que se ofrecía un banquete a las estatuas de las vinidades que estaban expuestas.
La
antigua tríada romana integrada por Júpiter, Marte y Quirino fue desplazada por
la tríada capitolina de Júpiter, Juno y Minerva, que compartían templo y culto:
Júpiter:
Venerado como dios soberano, era el dios del rayo fulminante y de los
auspicios, y fue asimilado al Zeus griego. En el Capitolio recibía el apelativo
de Júpiter Óptimo Máximo como dios protector de Roma. Los generales victoriosos
acudían a este templo para rendir tributo al dios soberano que les había
ayudado a obtener la victoria. En Roma, cualquier plegaria debía ir precedida
de una invocación a Júpiter y a Jano.
Juno:
Diosa protectora de las madres y los niños, a veces se la invocaba como diosa
de la guerra. Fue asimilada a la Hera griega.
Minerva:
Antigua diosa romana de origen etrusco, completa la tríada sentada a la derecha
de Júpiter. Era la diosa de los artesanos y artistas y, ocasionalmente, de la
guerra. Fue asimilada a la diosa griega Palas Atenea.
Apolo:
Fue introducido como dios griego y mantuvo su nombre. Se le asimiló en su cualidad
de dios médico, y con Augusto se le reconoció también su naturaleza profética. Ceres:
Antigua diosa que, tempranamente, fue asimilada a Deméter. Era la diosa de la agricultura,
la dispensadora del grano. En el culto público fue asociada a otras dos divinidades,
formando la tríada Ceres-Liber-Libera.
Diana:
Diosa latina, que fue asimilada a la griega Artemisa en las funciones de diosa cazadora,
protectora de las mujeres gestantes y, como la antigua Gran Diosa Madre, diosa lunar.
Hércules:
Para los romanos era una divinidad de origen griego. Se le veneraba como protector
del comercio a larga distancia y como dios de la victoria.
Jano:
Dios genuinamente romano que no tenía parangón con ningún dios griego. También se
le conocía como Jano bifronte, ya que se le representa con dos caras, una
mirando al pasado y la otra, al futuro. Era el dios de todos los comienzos. En
tiempos de paz su pequeño santuario permanecía cerrado, y se abría en tiempos
de guerra.
Lares:
Protectores de los romanos, eran concebidos como ancestros divinos y se oponían
a los Manes. Su zona de influencia solía ser rural y sus estatuillas eran
colocadas tanto en las propiedades como en los cruces de caminos.
Manes
(Manes di): Dioses infernales que más tarde aparecen como los dioses
protectores de los difuntos.
Marte:
Antigua e importante divinidad romana, no era el dios de la guerra (pues ése
era el dominio de Júpiter), sino del combate. Fue asimilado al dios griego
Ares.
Mercurio:
Antiguo dios romano del comercio (merx, mercancía), por lo que se constituyó en
patrón de los comerciantes. Fue asimilado al Hermes griego.
Neptuno:
Dios latino, patrón de todas las aguas por su asimilación al dios griego.
Poseidón:
también patrón de las corrientes marinas.
Saturno:
fue tempranamente asimilado al dios griego del tiempo, Cronos. En su nombre se celebraban
unas fiestas muy populares, llamadas Saturnalia.
Venus:
Antigua diosa romana que desempeñaba un papel tutelar en la religión oficial.
Fue asimilada a Afrodita, diosa griega del amor.
Vesta:
Diosa romana antiquísima. Era la diosa del hogar de Roma. En su templo, unas sacerdotisas
vírgenes consagradas (las conocidas vestales) se encargaban de mantener encendido
el fuego de la ciudad.
Vulcano:
tras ser asimilado al dios Hefesto, sólo mantuvo sus funciones como dios del fuego
destructor y de los incendios.

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