El
célebre astrónomo Sir Robert Ball, en una conferencia dada
recientemente, ha explicado gráficamente las distancias a que las estrellas están de la tierra.
recientemente, ha explicado gráficamente las distancias a que las estrellas están de la tierra.
Todo
el mundo sabe la rapidez con que viaja el telégrafo, que es tanta que, si los
hilos fueran conductores perfectos, un signo telegráfico podría dar la vuelta
al mundo en sólo un segundo.
«Supongamos—decía
el sabio inglés—que queremos enviar un telegrama a la luna; esto ocuparía poco
más de un segundo, porque la luna está bien cerca de nosotros. Al sol tardaría
unos ocho minutos.
Pero
a la más próxima de las estrellas no sería cuestión de segundos, ni de minutos,
ni de días, ni de semanas, ni aun de meses.
Si
cuando se dio la batalla de Waterloo se hubiese enviado a la estrella más
cercana un relato del combate, el telegrama estaría llegando ahora. Hay
estrellas mucho más distantes. Las hay que aun cuando se les hubiera
telegrafiado el suceso, no sabrían todavía la invasión de Inglaterra por los
normandos; y otras más lejanas todavía que desconocerían a estas fechas el
nacimiento del Mesías, porque el despacho comunicándoles la noticia estaría en
camino.
Multiplíquense
por diez estas distancias y todavía no se llegará a las estrellas más remotas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario