Aunque
la aplicación cuenta con opciones para gestionar la privacidad, a
veces la idea más rudimentaria puede ser efectiva
veces la idea más rudimentaria puede ser efectiva
La
privacidad es importante en los tiempos que corren. Y más en los servicios
digitales destinados a las comunicaciones. WhatsApp, conocida aplicación de
mensajería, dispone de varias funcionalidades para gestionar la información que
difunde los usuarios, pero en ocasiones un «truco» rudimentario puede ser la
solución a un problema habitual: bloquear o no a una persona.
Internet
ha introducido nuevos códigos de conducta. Por ejemplo, bloquear o eliminar a
una persona de tu red social es sinónimo de enfado, de disputa. En muchas
ocasiones uno se plantea de verdad si le compensa borrar a esa persona.
En
WhatsApp, en concreto, es posible bloquear los mensajes de un determinado
contacto, pero esta opción hace que el receptor deje de recibir cierta
información que podemos dejar al aire como la hora de última conexión. Y, por
supuesto, evitamos que nos manden mensajes.
Sin
embargo, hay ocasiones en las que, por los motivos que sean, es preferible
mantener a ese contacto «pesado» cerca pero que, aparentemente, le estemos
ignorando. El truco es archivar la conversación. Para ello, hay que deslizar
hacia la izquierda la ventana del contacto desde la ventana de chats. Entonces,
aparecerá la opción de «archivar». Para poder ver la conversación hay que ir a
«Chats archivados» que se encuentra justo debajo de la función de buscar.

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