Informal.
Así lució en 2015 este cartel improvisado, ubicado en el club
Instituto de Córdoba, en el que se llamaba a los hinchas a convertirse en socios de la institución. (La Voz)
Instituto de Córdoba, en el que se llamaba a los hinchas a convertirse en socios de la institución. (La Voz)
La
Voz SERGIO CARRERAS Martes
26 de marzo de 2019
La
Voz realizó una encuesta en redes sociales para conocer cuál es la palabra más
representativa del habla de los cordobeses
El
término “culiau” quedó en primer lugar, con más del 90 por ciento de respuestas
a favor.
“Hola,
culiados”. Era el 15 de mayo de 2016. Una noche brillante con 40 mil personas
en el Estadio Kempes. En el escenario, un ex-Beatles, Paul McCartney, decidió
comenzar la fiesta con un saludo de entonación local. El público explotó. Los
cordobeses lo habían logrado: hasta los ídolos internacionales conocían el
santo y seña para pisar el suelo mediterráneo.
El
“culiau” nos une. El “culiau” nos separa. Esta contraseña de la identidad
cordobesa, este insulto sexual, antes indecible en público, pero ahora devenido
en saludo amistoso y hasta en expresión admirativa, fue elegido por miles de
lectores y usuarios de La Voz como el término que más representa el habla de
los cordobeses.
Un
regalo verbal
Sí,
señores; sí, señoras; sí, chiques: la palabra “culiau”. En sus distintas formas
de escritura, de conjugación, de entonación y significado. Algunos la aman y la
entronizaron como la mejor postal lingüística que un visitante se puede llevar
de este recoveco del mundo. Otros la detestan y consideran que su elección en
la encuesta es un indicio de incultura y de vulgaridad. “No puedo creer que un
diario como La Voz le dé lugar a esto”, fue la reacción de varios. Muchos
dijeron odiar la palabra, pero, al mismo tiempo la eligieron: “También esto es
lo que somos”, terminaron por admitir.
En
el marco del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (Cile) que
comienza mañana en la ciudad de Córdoba, La Voz convocó a sus lectores y a sus
casi dos millones de seguidores en redes sociales a votar por la palabra que,
creen, más identifica la forma de hablar cordobesa.
Hubo
miles de respuestas, que nos permitieron elaborar también un ranking con los
términos que identifican una forma de hablar.
La
palabra ganadora fue escrita por los lectores de muy diferentes maneras: la más
formal “culiado”, la versión más porteña y latinoamericana “culeado”, la de
escritura rápida en el celular “Qliau”, la coloquial “culeaaaá” que roba la
última sílaba de la palabra, y las que usan los famosos aumentativos
cordobeses, como “culiadazo”, “reculiado” o “reculiadazo”.
La
versión más repetida fue “culiau”, que refleja la pronunciación más común en el
habla de todos los días, en frases cotidianas como el “¿qué hacés, culiau?”,
“una manga de culiados” y tantas otras. La palabra atravesó clases sociales y
barreras: 10 años atrás no se la escuchaba en los medios de comunicación, era
una “mala palabra”, una grosería.
La
más nuestra
La
lingüista Cristina Dalmagro, directora general del proyecto Las hablas de
Córdoba, que registró términos del habla cotidiana en diferentes regiones de la
provincia, no se mostró sorprendida por la elección del término. “Fue una de
las palabras que con mayor frecuencia se pronunció en las entrevistas. Es la
palabra más nuestra. La gente no la quiere. Hemos comprobado que la gente
prefiere no usarla, pero simultáneamente dice escucharla todo el tiempo”.
Dalmagro
reconoció que, pese a ser una palabra tan usada, todavía no existe un estudio
académico sobre ella. “No hay ningún estudio sobre este término ni sobre cuáles
fueron sus orígenes”.
La
palabra “culiau” muchos la identifican con la bonhomía y el buen humor que
identifica a los cordobeses frente al resto de la Argentina. Pero también está
presente en las situaciones más oscuras. “¡Ese culiau es de Talleres! ¡Ese
culiau es una gallina! ¡Tírenlo, tírenlo!”, fueron las últimas palabras que
escuchó Emanuel Balbo, cuando el 15 de abril de 2017 fue golpeado por hinchas
de Belgrano y arrojado desde una tribuna del mismo Estadio Kempes, donde murió.
A
fines de 2016, horas después de que un grupo de políticos y jueces fueran
asaltados en barrio Cofico, se viralizó un audio en el que policías, cuando les
mencionaban el nombre del sospechoso de cometer el crimen, simplemente decían:
“Uhhh, otra vez el culiau ese”.
Humor
y televisión
El
humorista Flaco Pailos cuenta que la palabra es como su estandarte cuando sale
de Córdoba. “Cada vez que voy a otras provincias, me piden que diga ‘culiau’.
Todos están esperando que la diga. Hace 15 años cuando hacía shows en otras
provincias la gente pensaba que la palabra la había inventado yo. Me hice una
remera que decía: ‘Eh, culiau’, porque era mi muletilla”.
Pailos
dice que hay dos formas principales de usarla. “Si viene un amigo tuyo y te
dice que se compró un auto, vos decís: ‘Eh, qué culiau’. Con buena onda. Pero
si viene un tipo y te dice que se está acostando con tu hermana, le decís: ‘Eh,
culiau’, con mala onda”.
Quizá
el gran responsable de la difusión masiva y nacional del término fue el
exboxeador Favio “la Mole” Moli cuando participó del show de Marcelo Tinelli
Bailando por un sueño. Allí el “culiau” se convirtió en un cliché que gatillaba
el personaje, que fungía de cordobés profesional. Luego el término saltó a
muchas series de televisión, donde actores porteños se esforzaban en
pronunciarlo con tonada cordobesa.
El
periodista español del diario El País, Jesús Ruiz Mantilla, que participa del
Cile, dijo que el término “culiado” no lo remite a un insulto. “Para nosotros,
en España, culear o culiado no significa algo desagradable, no significa nada.
Tenemos la expresión ‘vete a dar por culo’, pero que ya no tiene connotación
sexual, sino que se le dice a alguien para que no moleste”.
La
editora de la revista Ñ, Sonia Budassi, que es de Bahía Blanca, dijo que la
encuesta le parece “muy interesante para pensarnos y darnos cuenta de lo que
naturalizamos. En Buenos Aires los porteños naturalizaron el ‘boludo’, que se
usa parecido al culiado y se transformó de insulto a casi un reemplazo del
nombre, con el ‘¿cómo andás, boludo?’”
El
“culiau” nació como un insulto feroz, como en su momento lo fue la expresión
“hijo de puta”, sólo que en este caso tenía una fuerte alusión sexual. El
culiado o la culiada, era la persona que había sido sodomizada, lo cual debía
ser motivo de vergüenza, para que el insulto funcionara. Hoy –se dijo– puede
ser un saludo amistoso y un elogio en un ambiente de confianza, pero no ha
perdido su fuerza peyorativa.
La
escritora Cristina Loza admitió que no le gusta para nada la palabra. “Nos ha
caracterizado mal, creo que no representa a Córdoba. Es un término vulgar. La
gente tiene avidez por escuchar palabras bien dichas. Aunque igual debo
reconocer que es una palabra que democratiza, que la usa en la calle gente de
clase alta, media y baja. No hace diferencias”.
La
empresa Netflix, cuando en 2018 reprodujo la película sobre el cantante
Rodrigo, El potro, en el subtitulado español para otros países tradujo el
“culiado” de manera discutible: lo reemplazó por las palabras “idiota” y
“cogido”, según el momento del filme.
La
directora de las carreras de comunicación de la Universidad Blas Pascal,
Marcela Farré, dijo que la palabra elegida le parece correcta. “El habla es la
lengua en uso, en movimiento y el lugar donde los usuarios se reconocen. ¿Cómo
no reconocerse en ‘culiau’? Por dos razones: es bien de Córdoba, sólo de
Córdoba, y también se ha construido en las series de TV, donde el prototipo del
cordobés tiene que decir esa palabra y tomar ferné”.
El
“culiau” nos hace reír, nos enoja y nos une. A todos. Es una vitamina que no
cualquiera puede tomar.
Podés
ver las principales actividades del encuentro.
En
LaVoz.com.ar podés seguir nuestra cobertura del Congreso Internacional de la
Lengua Española (Cile) y la transmisión en vivo de las actividades oficiales.
Hoy
a la noche se producirá la llegada a Córdoba de los reyes de España. Mañana a
las 10 será la sesión inaugural en el Teatro San Martín, con la presencia de
los reyes, el presidente Mauricio Macri, el gobernador Juan Schiaretti y
numerosos intelectuales llegados desde varios países.
No
hubo dudas para el primer lugar
En
la encuesta que La Voz extendió a lo largo de dos semanas en su web y en las
redes sociales más frecuentadas (Facebook, Instagram y Twitter), la palabra
“culiau”, en sus diferentes formas de escritura, nunca abandonó el primer
lugar.
En
la primera etapa, abierta para que los usuarios propusieran cualquier palabra
de su agrado, “culiau” arrasó con más del 90 por ciento de las respuestas.
Para
la etapa final se eligieron los cuatro términos más propuestos: culiau, ferné,
calorón (como ejemplo más citado de los clásicos aumentativos del habla
cordobesa) y queacícaraepoio, el particular saludo que usan muchos jóvenes, que
bien escrito sería “¿qué hacés, cara de pollo?”.
La
encuesta en LaVoz.com.ar, por ejemplo, mostró que “culiau” se llevó, en apenas
un día, 2.454 votos, dejando muy atrás a calorón, con 1.070 votos, a
queacícaraepoio, con 478 y a ferné con 388 votos.
En
Facebook y Twitter la palabra “culiau” arrasó, en ambos casos con más del 90
por ciento de las menciones. En Instagram la pelea fue más pareja, con un poco
más de más votos para las otras tres candidatas, pero sin que la ganadora
resignara el primer lugar.
Otras
palabras muy votadas fueron chori, guaso, ocote, chomazo, pururú, pritiau,
moquero y “eia”.
Cómo
se dice en América latina
Para
la Real Academia Española no existe un adjetivo similar al del término cordobés
“culiao” o “culiado”.
Según
el organismo de la lengua, existe la palabra “culear”, que significa “mover el
culo”, o que la parte trasera de un auto se sacuda o resbale, y también se lo
incluye como argentinismo y chilenismo, con el significado de “realizar el
coito”.
En
el resto de América latina hay países que usan los adjetivos culeado y culiado,
y que conjugan los verbos culear y culiar.
Quizá
sea Chile el país donde la palabra tiene un uso más similar al cordobés, en su
versión “culiado”, que es como una expresión inculta del término “culeado”.
En
otros países, los significados son más llamativos. Por ejemplo en República
Dominicana, culiar significa tener vigilado a alguien, mientras en México, la
palabra culiar puede significar tanto tener relaciones sexuales como provocar
miedo o arrepentirse.
En
Puerto Rico, culiar significa bailar de espalda frotando el trasero con el de
otra persona.
En
Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, El Salvador y
Venezuela, se usa el verbo, pero no el adjetivo.

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