…sentirse inerme, sin esperanza, sin valía, frustrado, furioso, atrapado o fuera de control.
…guardar
resentimientos a la gente que posee lo que usted quiere (pero que no ha
conseguido) y rechazar a cualquiera que se dé cuenta o que accidentalmente roce
alguno de sus puntos débiles.
…convertirse
en un ogro gritón cuando alguien tiene la audacia de sugerir un cambio, o
culpar a otro por su circunstancia actual o a un tercero que por casualidad estaba
cerca cuando se le ocurrió estallar.
…convertirse
en un autocrítico despiadado, y odiarse y renegar de sí mismo por cualquier
error o falla e incluso convencerse de que no tiene nada de lo que quiere
porque no se lo merece.

No hay comentarios:
Publicar un comentario