Estar atorado es…
…fijar
metas y hacer planes para dar el primer paso el día siguiente o la semana
próxima o el año que viene o cuando el resto de su vida está en perfecto orden.
…hacer
promesas –dejar de beber, no fumar, pasar más tiempo con la familia, bajar los
balances de la tarjeta de crédito, hacer ejercicio regularmente, o ser más
positivo para romperlas y sentirse culpable.
…no
hacer bada para prevenir consecuencias extremas a su salud o persona a pesar de
repetidas advertencias de su doctor, su jefe, familia y sus amigos.
…esperar
una catástrofe, una señal, una oferta que no se puede rehusar, o peor aún,
hasta que no pueda seguir adelante si no hace lo que todo el tiempo supo que
tenía que hacer y que podía hacer.
Estar
atorado no es cómodo ni resulta muy satisfactorio
Cuando
se está en esta situación no se siente uno contento; no se piensa con claridad;
se duda de las propias habilidades y no se está a gusto consigo mismo. Pero,
especialmente, no se puede ir hacia las metas ni salir de situaciones incómodas
y poco sanas. Este libro trata de cómo desatorarse.
Lo
llevará a conocer sus obstáculos psicológicos, sus barreras emocionales, y las
consideraciones prácticas que coartan sus esfuerzos para cambiar. Ofrece una guía,
ideas, herramientas que puedes usar para atravesar aquello que bloquea el
camino. Para cuando llegues a la última página, estarás ya en camino hacia una
vida más satisfactoria y llena de recompensas. De cualquier modo, antes de
empezar, necesita entender exactamente qué significa estar atorado. Es posible
que quiera negar lo que siente, ignorar los signos y síntomas, y se resista a
examinar el término y la manera en que lo afecta. Pero debe hacerlo, ya que
será el primer paso para desatorarse.
El
destino último de esta odisea es llegar a una vida que desee verdaderamente y
que merezca. Uno no puede planear un viaje así o iniciarlo sino hasta que
encuentra la línea de salida. Estar atorado es la línea de salida, y se dará cuenta
de que no es la única persona que está en ella.
Todos
se quedan atorados.
Todos.
No hay excepciones. Piense en ello. Piense en toda la gente cuya vida parece
estar tan llena de encantos —gente que tiene y hace todo lo que usted desea
para sí. ¿En verdad cree que ellos nunca tuvieron un momento de duda o
inseguridad?
¿Piensa
que nunca se enfrentaron a un obstáculo o barrera que creyeron infranqueable,
impidiéndoles el paso hacia el éxito?
Claro
que no. Aunque lo intente, nunca encontrará a alguien cuya vida sea exactamente
como la quería, desde el nacimiento hasta la muerte.
Sin
importar lo rico, poderoso, inteligente, hermoso, famoso, exitoso o admirado
que sea uno, se puede tomar un camino equivocado, perder el rumbo, salir de la
senda y caer en arenas movedizas hasta las rodillas, hundiéndose rápidamente.
Todos nos quedamos atorados, incluso la gente que “debería” saber evitarlo.
Hasta un profesor universitario que da conferencias, coordina talleres y escribe
libros sobre como desatorarse.
En
1980 un artículo llamado “Levantar las barreras hacia el éxito personal”
apareció en un periódico. En el articulo se presentaba en forma general los
bloqueos hacia el cambio; mismos que fueron la base de mi taller ese fin de semana.
Empecé a escribir este libro. Unas doce veces
empecé,
hasta que por fin pude terminarlo al cabo de siete años, y experimenté de una
manera muy personal los bloqueos hacia el cambio.

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