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domingo, 5 de abril de 2020

Podemos hablar (05.04.2020)

Podemos hablar (05.04.2020)
Antes de empezar tenía la duda de que título poner, el de "Podemos hablar" o el de "Hoy podemos hablar", en síntesis, decimos lo mismo, pero en interpretación es muy diferente, creo. Veamos pues. En "Hoy podemos hablar", se deduce que se hablará una sola vez, ya que todo está en el "Hoy". En cambio, en "Podemos hablar", no hace referencia al inicio ni al final, su comienzo se puede predecir desde el mismo momento de la pronunciación, pero sobre todo desde el momento de la y aceptación, es cuándo tiene su existencia, su cumplimiento; al mismo tiempo que, se perpetua hasta su final, ya que éste, según se deduce, es infinito.

Hemos comenzado con el "hablar", esto es muy necesario para que nos entendamos, es preciso en todo acuerdo, negociación, hasta para el placer, llega a través de la conversación, ósea, del habla; siempre y cuando este habla sea en plural, si no fuera así, sería un monólogo, por lo que estaríamos en que no cabe ningún acuerdo, porque no hay intervención de las demás personas, de las partes intervinientes o actoras, por eso se deduce que es o puede ser una dictadura; del mismo modo pasa con el habla de las personas intolerantes, pues en ambos casos, sólo se piensa que el exponente quiere llevar su razón, imponerla, usando distintos modos de obrar, se denota porque no deja intervención alguna de las partes.

El hablar era, es y será, un bien muy necesario en las sociedades pasadas, presentes y venideras; es una manera de alejar del intercambio mediante la conversación, como ocurre con cualquier plática, todo pasa por hablar para aclarar, entender, comprender, no siendo así, damos por entendido que nos están recitando algo que no queremos por medio de la imposición. La persona dictadora hace su monólogo o exposición, no dejando que nadie intervenga o debata, del mismo modo que el intolerante, políticamente o socialmente hablando, son extremos diferentes, pero la interpretación que cabe, es que, no quiere que nadie intervenga, prevaleciendo de esta manera, y en todo momento, su exposición o argumentos.

Para terminar, no hay nada mejor que las palabras del pueblo, aquí nos las dejan reflejadas a modo de refrán, que seguidamente y como botón de cierre se pone:

Hablando se entiende la gente.

bayekas

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